. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: octubre 2011

lunes 24 de octubre de 2011

22 de Julio de 2011-Borgoña-Francia

Después de desayunar nos dirigimos a la cercana Beuane, donde aparcamos en pleno centro, en zona azul.

Mi familia.
Si Dijon puede enorgullecerse de su calidad de capital histórica de Borgoña, Beaune puede atribuirse a buen seguro el título de capital de los vinos de Borgoña. El vino es omnipresente en Beaune, tanto en las innumerables tiendas como en las bodegas. Pero el vino se refugia también bajo tierra, en las fabulosas bodegas abovedadas abiertas a la visita y a la degustación, aunque nosotros, al no ser "amantes del vino" y al ir con los niños, no las visitamos.

La ciudadela amurallada de Beaune se localiza 45 km al sur de Dijon. Prestigioso enclave vitícola y artístico, Beaune, fortificada desde 1368, fue, antes que Dijon, la capital de Borgoña. El centro antiguo de Beaune, apiñado entre sus murallas y sus bulevares de circunvalación, es fácil de recorrer a pie, tal y como hicimos nosotros, y, como en nuestro caso, si no vais a museos, se puede visitar en una mañana o una tarde.

Nuestra visita comenzó frente al Ayuntamiento. Situado en los edificios del antiguo convento de las Ursulinas (s. XVII), alberga dos museos: el museo de Bellas Artes (obras de Ziem) y el consagrado al médico y fisiólogo Étienne-Jules Marey (1830-1904), natural de Beaune e inventor de la "cronofotografía".

De aquí bajamos por la Rue de Lorraine hasta la Place de les Halles. Las mansiones de los n° 18 a 24 de la rue de Lorraine forman un hermoso conjunto del s. XVI. El tribunal de comercio ocupa la capilla del oratorio (1710).

La Plaza de les Halles, presidida por el hospital y su hermoso tejado de pizarra, constituye el corazón de la ciudad. En ella , al igual que en las calles próximas, numerosas tiendas de especialidades regionales (vinos, licores, confitería) atraen al visitante con tentadores escaparates.

Patio del Hôtel-Dieu
Pero el indiscutible tesoro de Beuane es el Hôtel-Dieu , un antiguo hospital de peregrinos del siglo XV. Es su monumento más emblemático no sólo por la antigüedad (1443) o su belleza sino por la policromía de sus torreones y tejados de azulejos borgoñeses multicolores con diseños geométricos. De hecho, merece la pena viajar a esta zona de Francia sólo por ver este magnífico monumento.

Por la belleza de su arquitectura, la elegancia de su decoración ( hierro forjado, buhardillas con hastiales, veletas), la disposición de sus famosas tejas barnizadas y su antiguo pozo, evoca más el lujo de un palacio gótico que la austeridad de un hospital, aunque su fachada exterior si que es sobria y austera.

El edificio es uno de los mejores ejemplos de arquitectura del gótico final francés. Dentro del mismo podemos visitar las siguientes dependencias:

-El patio central, de forma rectangular, ofrece una espectacular vista de los tejados, cuyas tejas de terracota están coloreadas siguiendo diseños geométricos, reconstruidos entre 1902 y 1907 por Sauvageot sobre nueva traza, pues la original se había destruido.

Precioso Patio Central.
En el medio del patio, el pozo ofrece uno de los mejores ejemplos de la elegancia de la forja gótica en Francia. En la antigüedad aseguraba el abastecimiento de agua a todo el hospital.


De lo mejor.
-La Grand'salle o "habitación de los pobres ", de 1452, donde hay una conmovedora estatua de Cristo misericorde (s. XV).Con su techo tallado y pintado, la sala contiene 28 camas con cuatro columnas a menudo usadas por varios pacientes a la vez. Tiene unas dimensiones de 50 metros de largo, 14 de ancho y 16 de alto, y es una de las partes más destacadas del interior.

Sala de los Pobres.
En el centro de esta sala de enfermos habían mesas y bancos instalados para las comidas, que se servían en una vajilla de estaño y no de madera como era habitual en los hospicios.

El techo de la sala.
Detrás de cada cama, un arcón permitía a las hermanas guardar la ropa de los enfermos.

Detalle del techo.
-La Sala de San Hugo, creada en 1645, siempre estuvo destinada a los enfermos.

Sala de San Hugo.
-La Sala de San Nicolás, destinada a recibir a los pobres enfermos en peligro de muerte, era más modesta y contenía 12 camas.

En la actualidad esta sala alberga una exposición permanente sobre el Hôtel-Dieu, con objetos, maquetas y muestras de tejas entre otras cosas.

-La Cocina, donde la pieza central es una chimenea gótica con un doble hogar y un espetón mecánico de 1698 accionado por un robot de madera.

Representación en la cocina.
Actualmente ha recuperado su aspecto de principios del siglo XX con su piano, gran fogón provisto de dos grifos de agua caliente denominados "cuellos de cisne".

Se pone "en funcionamiento" cada 15 minutos.
-La Farmacia, del siglo XVIII, con pociones tan insólitas como polvo de cochinilla o los ojos de gambas. Pensad que en la Edad Media cada establecimiento hospitalario disponía de su propia farmacia puesto que no existía ninguna producción organizada. La ciencia farmacéutica todavía balbuceaba y recurría a los más variados ingredientes procedentes de los mundos mineral, animal y vegetal.

La farmacia.
-La Sala de San Luís, creada en 1661, se construyó en el lugar ocupado por el granero que cerraba el patio del Hotel-Dieu y que servía también de bodega. En principio estuvo destinada a cocer el pan para los pobres que acudían diariamente haciendo cola.

Actualmente está repleta de tapices del siglo XVI.

-En la Sala del Políptico se expone el famoso políptico del Juicio Final de Roger Van der Weyden. Las figuras desnudas que aparecen en el políptico (s. XV) se cubrieron durante el s XIX. Al mismo tiempo el retablo fue cortado en dos para que los paneles interno y externo pudiesen contemplarse juntos.

Policríptico del juicio final.
Antiguamente estaba en la capilla de la Sala de los Pobres, pero sólo se abría para los enfermos los Domingos y días festivos.

Notre-Dame de Beuane.
Otro monumento remarcable de la ciudad es la colegiata de Notre-Dame, comenzada a principios del s. XII en estilo románico gótico, que guarda el valioso retablo flamenco del Juicio Final. También posee bellísimas tapicerías de lana y seda del s.XV con algunos rasgos de principios del Renacimiento. Ilustran la vida de la Virgen en 19 escenas.

Detrás de la colegiata está la Plaza Monge, donde se alza el campanario, Beffroi, con su cubierta de viguetas (s. XIV) así como la estatua, obra de Rude, de Gaspard Monge (1746-1818), fundador de la Escuela politécnica, nacido en Beaune.
Beffroi, Beaune.
Como es costumbre, Yolanda grabó en vídeo y después de editarlo lo podéis ver aquí:



Casualmente es en esta plaza donde aparcamos, así que subimos al coche para recorrer los 50 kilómetros que nos separaban de Chateauneuf, donde llegamos en menos de una hora, pues hay una autopista entre ambas poblaciones.

Chateauneuf desde la autopista.
En lo alto de la colina a 475 metros de altitud, con vistas al Canal de Bourgogne , Châteauneuf-en-Auxois, que es como realmente se llama este pueblo, tiene una posición dominante sobre los valles de La Creuse y del Vandenesse.

En las afueras de Chateauneuf.
Uno de sus callejones.
Este es uno de los más bellos pueblos de Francia con las torres de cuento de hadas torres que datan del siglo XII.

El pueblo de Chateauneuf.
Aparcamos junto al magnífico castillo que domina la pequeña población, y como era hora de comer y el castillo estaba cerrado por eso, aprovechamos para abrir la bolsa nevera y hacernos unos bocadillos.

Flores decorando casi cualquier rincón.
Este edificio es, en efecto, la pieza clave del paisaje de Châteauneuf-en-Auxois. Es la primera cosa que se ve cuando se llega.

Yolanda y Joel delante de una tienda de antigüedades.
Poco después nos dedicamos a pasear por las pequeñas calles adoquinadas y muy bien adornadas con flores, con sus tiendas de artesanía, donde se suceden las casas que mandaron construir ricos comerciantes borgoñones a lo largo de los ss. XIV al XVII. Estas últimas, en excelente estado, conservan sus antiguos dinteles labrados o abocinados.

La población es tan medieval como el mismo castillo.
El castillo fue construido en 1132 por Jean de Chaudenay Jehan para su segundo hijo. Esta fortaleza del s. XII, reformada a finales del s. XV en estilo gótico flamígero, controló en su día la ruta Dijon-Autun.

Entrada al castillo.
Protegida por sólidas murallas, robustas torres y un puente levadizo, conserva hermosos vestigios entre los que destacan: el edificio de invitados, con bonitas ventanas conopiales; el cuerpo principal, con una imponente sala de Guardia, muy espaciosa y protegida por una chimenea monumental, y la capilla (1481), decorada con magníficas pinturas.

Interior del castillo.
Desde las habitaciones situadas en la primera planta -decoradas en los ss. XVII y XVIII- se divisan los contrafuertes del Morvan y el canal de Borgoña.

Una de las habitaciones del castillo.
El vídeo de Chateauneuf-en-Auxois aquí:



Una vez finalizada la visita a esta población, nos acercamos a la cercana Commarin para ver su castillo, aunque sólo por fuera, pues la visita era guiada (no libre) y en francés, y no habíamos tenido buenas experiencias con este tipo de visitas. El castillo de Commarin pertenece a la misma familia desde el s. XIV. Una vez franqueado el foso pasando entre dos torres cuadradas, se accede al patio de honor que precede al edificio principal (1702).

Castillo de Commarin.
Después de esa corta parada volvimos a Meursault, a nuestro camping, donde alquilamos dos bicicletas con sendos aportes para Izan y Joel con la intención de visitar la pequeña población del camping, es decir, Meursault.

Yolanda y Joel con su bicicleta.
Izan y yo con nuestras bicis.
Aunque empezó a llover nos dio tiempo a dar una vuelta por la población, visitando los exteriores del Ayuntamiento, antigua fortaleza edificada en 1337, desmantelada en 1474, y remodelado en los siglos XV, XVIII y XIX. La vivienda del XV subsiste en parte, conservando una bella escalera de piedra, y sus ventanas a cruceros que adornan el fachada principal. El tejado de tejas barnizadas y un edificio adyacente han sido edificados en el siglo XIX cuando los servicios municipales se instalaron allí.

Ayuntamiento de Meursault.
Muy cerca del Ayuntamiento se encuentra la Iglesia de San Nicolás,  edificada bajo vocablo de St Nicolas. Incendiada hacia 1480, se procedió a realizar una nueva construcción. La nave fue aumentada en 1843. Los pilares del crucero, que sostienen las 1200 toneladas del campanario han sido restaurados en 1989.

Iglesia de San Nicolás.
En las afueras de la ciudad, entramos en el Château de Meursault, castillo/bodega construido entre 1032 y 1070. Una vez allí, mientras Yolanda se quedaba con los niños esperando, yo hice una cata de vinos, 3 tintos y 3 blancos a la vez que paseaba por el interior y las bodegas del castillo.

El interior del Castillo de Meursault.
En algunas de las dependencias de las bodegas había centenares de barriles de vino, mientras que otras acumulaban decenas de botellas de vino con más polvo que Nacho Vidal o Lucia Lapiedra, lo que decía bastante del precio que debían de tener...

Bodega del castillo.
Miles de botellas de vino.
El resto del día, a preparar las maletas, pues esa iba a ser la última noche que pasábamos en Meursault.

miércoles 19 de octubre de 2011

21 de Julio de 2011-Borgoña-Francia

Hoy iba a ser un día pausado y calmado, tanto por los kilómetros que íbamos a recorrer, un recorrido circular con inicio y final en el camping de Meursault de poco menos de 50 kilómetros, como por las poblaciones que íbamos a visitar, pequeñas y poco turísticas, es decir, hoy tocaba "descanso" después de casi dos semanas recorriendo Francia.

St-Romain.
El primer destino escogido fue el castillo de La Rochepot, aunque antes de llegar paramos unos minutos para deleitarnos con las vistas de un rincón de Borgoña cercano al camping (donde me lo habían recomendado), unos acantilados desde donde se divisaba la pequeña localidad de St-Romain.

Yolanda delante de los acantilados.
Pocos minutos después estábamos en el parking del castillo de La Rochepot, un precioso castillo reflejo del prodigioso pasado medieval de Borgoña.

Castillo de La Rochepot.
El castillo de La Rochepot se encuentra en un emplazamiento fabuloso: el promontorio de la Roche-Nolay. Se construyó en el s. XIII aunque fue reformado en el s. XV.

Yolanda y los niños frente al pozo.
Durante el siglo XV el castillo se convirtió en el hogar de Philippe Pot, caballero de la Orden del Toisón de Oro y consejero del duque de Borgoña. Posteriores propietarios incluyen miembros de la familia Montmorency y el cardenal de Retz. A finales del siglo XIX el coronel Sadi restauró minuciosamente el castillo, que había sido destruido durante la Revolución Francesa.

En el interior del castillo, el patio.
Aún conserva sus murallas y sus elegantes y robustas torres.

Camino del ronda.
Aunque la visita es guiada y en francés, merece la pena ver su interior, pues te dan información es español que te ayudará a saber que estás visitando en cada momento, aunque la torre norte y el patio es de visita libre, no guiada.

Puente levadizo del castillo.
Pasado el puente levadizo se llega al patio interior, donde se encuentra el ala renacentista del castillo. Luego se visitan:

-La antigua capilla, construida muy probablemente en el sitio de un santuario pagano del s. XII. Dedicada a la Virgen María, varias estatuas y pinturas le rinden homenaje.

-La sala de la guardia era lo suficientemente grande como para contener a toda la población de la aldea en tiempos de guerra. Cuenta con una rica muestra de armas medievales como ballestas, espadas o armaduras.

Sala del guardia.
-La habitación del capitán de la guardia tiene nueve metros de gruesas paredes que ubican una cama y varios cofres tallados. Todo el mobiliario es gótico y renacentista.

Cocina.
-La cocina, donde una enorme estufa central rodeada de ollas de cobre, sartenes, barriles de vino y otros utensilios, nos ofrecen una fascinante visión de la vida cotidiana en aquella época.
Cocina.
-El comedor, lujosamente amueblado con mobiliario neogótico y dos chimeneas renacentistas. Las vigas del techo están bellamente tallada con ángeles y dragones y las paredes están decoradas con colores brillantes flores medieval.

Para acabar, subiremos a la torre norte que tiene tres habitaciones y da acceso al camino de ronda, con bonitas vistas.

Vistas desde el castillo.
Una de las habitaciones de la torre norte es la habitación China, un dormitorio de los tesoros de Asia, regalo de la última emperatriz de China a Sadi Carnot, ministro de Obras Públicas, antes de ser presidente de la República Francesa.  

Habitación China.
Os dejo con el vídeo del castillo de La Rochepot grabado por Yolanda:



La siguiente parada del día fue en Nolay.

Casa de entramados de madera del centro de Nolay.
Esta pequeña población medieval de poco más de 1500 habitantes destaca por su "Halles" del siglo XIV, un magnífico edificio con techo de lava de Borgoña. Este monumento clasificado llegó hasta nosotros sin daño. Su armazón debe ser sólido para sostener el peso de su tejado. El tejado consta de calizas llamadas "lavas", estas baldosas calizas pesan entre 600 y 800 kg/m ².

Les Halles.
También cabe destacar la Iglesia de San Martín, construida en el s. XV, de esta época quedan el campanario de 38m y una capilla. En 1641 se derrumba el resto de la iglesia y es reconstruida.

Iglesia de San Martín.
Además de varias casas con entramados de madera del casco antiguo, un poco más alejado nos encontramos con el Ayuntamiento del siglo XIX en estilo neoclásico.

Ayuntamiento de Nolay.
Para finalizar con la población os dejo nuestro vídeo sobre ella:



De Nolay nos dirigimos al mirador del monte de Sène, también conocido como montaña de las Tres Cruces (por el triple calvario situado en la cumbre) el cual nos brinda un magnífico panorama.

Mirador del monte Sène.
Desde la cima se distinguen: al norte, detrás de La Rochepot, las colinas plantadas de viñas; al este, el valle del Saona, el Jura y los Alpes; al sur, el Clunisois, dominado por el monte St-Vincent; y al oeste, el perfil del Morvan.

Por esto se le llama también montaña de las tres cruces.
La lástima fue que ese día, al contrario de la mayoría, decidimos comer en el camping, pues estábamos cerca, y no nos llevamos nada para hacer un picnic, porque el lugar invitaba a ello, paz, tranquilidad, buenas vistas y sitio de sobra para que los peques jugaran e hicieran el cabra.

Más vistas desde lo alto.
Os dejamos un vídeo cortito del mirador:



Ya para finalizar la mañana, y antes de volver al camping, pasamos por la localidad de Santenay. Comentar que entre Dijon y Santenay, a lo largo de 65 km se extiende uno de los viñedos más famosos del mundo. Este departamento de la región de Borgoña se llama Côte D'Or.

Viñedos de Côte D'Or.
Así que esta localidad fue la elegida al azar por nosotros para comprar vino tinto y blanco, teóricamente, los mejores del mundo según los expertos (los de la Côte D'Or).

Nos dirigimos al Château de Santenay, un castillo/bodega donde puedes catar sus vinos y comprar los que más te gusten.

Castillo de Santenay.
El resto del día lo dedicamos a descansar en el camping, jugando con los niños, en la piscina, etc.



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